1. Datos personales y permiso, arriba de todo
Nombre, dirección, teléfono, email, fecha de nacimiento, nacionalidad y permiso de trabajo. Si tenés nacionalidad de la UE o la AELC, que se vea claramente: es lo primero que mira el empleador, porque significa que puede contratarte sin tramitar una visa. La foto va arriba a la derecha.
2. Experiencia: concreta y en orden inverso
Empezá por el trabajo más reciente y usá fechas en formato MM.AAAA (por ejemplo, 03.2023 – 11.2024). Por cada puesto, 2 a 4 tareas con verbos de acción. En hotelería suma mucho aclarar el tipo de establecimiento y el volumen de trabajo.
Ejemplo · Camarera de pisos
Débil: “Limpieza de habitaciones.”
Mejor: “Preparación de 14 habitaciones por turno en hotel 4 estrellas de 90 habitaciones; control de minibar y reposición de amenities.”
Usá solo números reales. Si no sabés cuántos cubiertos o habitaciones, describí el tipo de lugar.
3. Idiomas con nivel MCER
En hotelería el idioma pesa mucho. Indicá cada idioma con su nivel del Marco Común Europeo (A1 a C2) y marcá tu lengua materna: “Español — lengua materna · Alemán — A2 · Inglés — B1”. No exageres: lo comprueban en la entrevista o en el día de prueba.
4. Certificados y disponibilidad
Sumá los certificados del sector (higiene, manipulación de alimentos, barismo, carnet de conducir). Y aclará tu disponibilidad: muchos hoteles contratan por temporada de invierno o de verano, así que decir desde cuándo podés empezar te pone por delante.
5. Escribilo en el idioma de la región
Alemán para Zermatt, Interlaken o Zúrich; francés para Ginebra o Verbier; italiano para Lugano. Usá los nombres de puesto que se usan en Suiza (por ejemplo, Zimmermädchen / Etagenmitarbeiterin o Servicemitarbeiter). En alemán suizo se escribe “ss”, nunca “ß”.
6. Lo que conviene dejar afuera
Más de dos páginas, hobbies que no aportan al puesto, datos inventados y frases genéricas. Las referencias pueden ir como “disponibles a pedido”.